Puebla hizo historia en el espacio. Este 3 de febrero de 2026, el nanosatélite Gxiba-1, desarrollado por estudiantes e investigadores de la UPAEP, fue exitosamente puesto en órbita y comenzó su misión operativa tras ser liberado desde la Estación Espacial Internacional.

El despliegue ocurrió a las 2:47 de la madrugada (hora de México) mediante un brazo robótico de la Agencia Espacial Japonesa (JAXA), como parte del programa KiboCUBE, impulsado por la ONU y JAXA, que apoya a universidades de países emergentes en el acceso al espacio.

Diseñado y construido en 2025 por una treintena de estudiantes, con la participación de más de 80 jóvenes y hasta 12 investigadores, el CubeSat —con una inversión cercana a 500 mil dólares— fue colocado en órbita baja terrestre, a 400 kilómetros de altitud. Horas después, envió su primera señal, confirmando que el sistema está activo y estable.

La misión central de Gxiba-1 es monitorear la actividad volcánica en México, con énfasis en el Popocatépetl: medirá gases, cambios térmicos, dispersión de ceniza y erupciones, información que será compartida con CENAPRED y Protección Civil para fortalecer alertas tempranas y reducción de riesgos. También contará con funciones de comunicación de emergencia.

Se trata del segundo satélite de la UPAEP en el espacio, tras AzTechSat-1 (2021), y consolida a Puebla como referente del sector aeroespacial universitario. Autoridades universitarias y la embajada de México en Japón calificaron el logro como un hito de talento joven, innovación y colaboración internacional.