El análisis de las ofrendas también reveló la presencia de colgantes en forma de serpiente y otros elementos simbólicos asociados al poderío militar y religioso mexica, lo que refuerza la hipótesis de que se trató de una ceremonia colosal impulsada por Motecuhzoma Ilhuicamina para consolidar su hegemonía tras diversas conquistas.
Las piezas, elaboradas en piedra verde y otros materiales, destacan por su manufactura y por la compleja logística que implicó su traslado desde regiones distantes. Los especialistas subrayaron que los mexicas emplearon sistemas de cuerdas, palancas y rodillos para movilizar materiales pesados hasta el recinto sagrado, demostrando un alto grado de organización e ingeniería.
El INAH informó que los objetos serán resguardados y estudiados en el Museo del Templo Mayor, donde se prevé organizar una exposición futura para el público.
El hallazgo no sólo confirma hipótesis previas sobre la magnitud ritual del Templo Mayor, sino que aporta nuevas evidencias sobre las redes de intercambio, guerra y simbolismo político que caracterizaron al imperio mexica en el siglo XV.










