Se cumple una semana de intensos ataques de Israel y Estados Unidos contra Irán, con graves daños en infraestructura y desplazamientos masivos de civiles en Asia Occidental.
Más de cien localidades iraníes han sido bombardeadas, incluyendo el Estadio Azadi en Teherán, una comisaría en Eivany el edificio de Radiodifusión en Sanandaj. La Media Luna Roja reportó afectaciones en 3 mil viviendas, 500 centros comerciales y 14 instalaciones médicas y farmacéuticas.
La ONU indicó que 333 mil personas se han desplazado, incluyendo 100 mil desde Teherán y 84 mil desde Líbano.
Como respuesta, el ejército de Irán lanzó misiles contra Tel Aviv y bases estadounidenses en la península arábiga, mientras Francia autorizó el uso de sus bases militares por parte de EE.UU., lo que generó críticas internas. Azerbaiyán negó que un ataque reportado en su frontera fuera perpetrado por Irán.
La situación mantiene alta la tensión regional, con un riesgo creciente de escalada militar y crisis humanitaria en la zona.







