La columna de Gabriel Biestro

«No hay nada más noble y más bello que preocuparse por los demás y hacer algo por ellos, por mínimo que sea. La felicidad también se puede hallar cuando se actúa en beneficio de los otros: vecinos, compañeros de estudio o de trabajo, cuando se hace algo por la colonia, la colectividad, el pueblo o el país. Estos actos nos reivindican como género humano, forman comunidad, construyen ciudadanía y hacen de este mundo un lugar un poco mejor.»

Así inicia la declaración de principios de Morena, párrafo que demuestra el carácter totalmente obradorista de nuestro Partido, y que hoy Mario Delgado junto con Citlalli Hernández quieren borrar de un plumazo, quitándole su esencia a Morena.

Otro párrafo de aquella declaración de principios que AMLO puso a consideración del Consejo Nacional y que aprobamos, muchos años antes de que Mario Delgado siquiera se interesara en integrarse a Morena era:

«El modelo neoliberal impuesto en los últimos 30 años, sólo ha beneficiado a una minoría a costa de la pobreza de la mayoría de los mexicanos. La economía está en manos de los monopolios; la planta productiva está destruida; hay millones de jóvenes sin oportunidades de estudio o de trabajo; el campo se encuentra abandonado y miles de migrantes cruzan la frontera norte cada día, a pesar de los riesgos y de la persecución.»

Para ser sustituido por:

«El conflicto entre el Estado y el mercado es un falso dilema. A la larga, la pretensión de suprimir cualquiera de estos términos desemboca en desastre.»

Claramente se ve a la concepción itamita desbancando a los principios obradoristas y de izquierda en este proyecto que reniega de su origen, de esa chispa que le dio vida y ese poder a lo que hoy es Morena. Igual que su descafeinada y deslactosada frase de «unidad y movilización» que no dice nada, ni representa nada, Mario Delgado quiere hacer que el Movimiento sea «light» y que no ofenda a itamitas derechistas, corruptos y fachos, (según ellos) ya conversos.

El Presidente López Obrador siempre ha dicho que mientras nos mantengamos en la izquierda vamos a tener el respaldo popular, y que ser de izquierda es ser honesto y de buen corazón. Bueno, pues parece que ese término «izquierda» a Mario y Citlalli les resultó muy pesado de cargar pues lo han desaparecido en la propuesta de reforma a los documentos básicos.

La reforma incluye una gran concentración de poder en ellos dos respecto a la selección de perfiles para candidatos, la prohibición de los interesados en competir internamente para contratar encuestas, y muchas otras cosas que por razones de espacio no detallaré, pero que busca ser aprobada este 17 de septiembre en el marco del Congreso Nacional.

La gran preocupación es el viraje que le dan en un movimiento al que le quieren arrancar la flecha de la brújula para que desde ahora no sepa a dónde va. Ya veremos, (si pasa, claro está) los resultados de esto a corto, mediano y largo plazo. Esperemos que el Partido y quienes lo conforman desde la base, o desde hace mucho, sean mucho más que este mamotreto que intentan dejar como documentos básicos.