Su historia ha generado una ola de empatía y apoyo entre internautas, quienes buscan visibilizar las dificultades que enfrentan muchos artistas retirados o en situación de vulnerabilidad.
Redacción Los Conjurados
Alejandro Landero, actor mexicano que alcanzó fama en la década de los años 80 por su papel de Rigo Camacho en la telenovela Rosa Salvaje (1987), atraviesa una difícil situación económica que lo ha llevado a vivir en la calle, en plena colonia Condesa de la capital del país.
El 19 de octubre de 2025, vecinos de la avenida Mazatlán, entre Agustín Melgar y Veracruz, reportaron haberlo visto durmiendo en un camellón, acompañado de sus cuatro gatos —que lleva en transportadoras— y de su perra Max. Landero, de 65 años, se ha negado a separarse de sus mascotas, lo que ha complicado su ingreso a refugios temporales.
De la fama al abandono
Landero fue una presencia constante en las producciones televisivas de los años 80, participando en telenovelas icónicas como Vivir un poco (1985), Monte Calvario (1986), Pasión y Poder (1988)* y Un rostro en mi pasado. Sin embargo, tras perder su empleo más reciente, el actor fue desalojado al no poder pagar la renta, quedando en la calle.
Según allegados, Landero vive con neurodivergencias como autismo y TDAH, y desde 2016 enfrenta el duelo por la pérdida de su esposa. En 2020, tuvo que desmentir falsos rumores sobre su muerte desde Puerto Vallarta, donde impartía clases de actuación y realizaba proyectos comunitarios.
Solidaridad ciudadana
La vecina Verónica Hernández compartió un video en redes sociales pidiendo ayuda para conseguirle un mes de hospedaje donde pudiera permanecer junto a sus animales. La cuenta @LaRomaMex difundió la historia en X (antes Twitter) junto con una cuenta bancaria para recibir donaciones.
Landero, visiblemente conmovido, agradeció el apoyo recibido:
“Estoy pasando una situación difícil… pero Dios te pone a las personas correctas”.
El actor planea regresar a Puerto Vallarta una vez que logre estabilizarse, con la intención de retomar proyectos relacionados con la inclusión y sensibilización sobre neurodivergencias.
Falta de apoyo institucional
Hasta el momento, la Asociación Nacional de Actores (ANDA) no ha emitido postura ni ofrecido asistencia, lo que ha provocado críticas en redes sociales. El caso de Landero ha sido comparado con otros episodios de vulnerabilidad de exfiguras del espectáculo mexicano, como el del actor Tylor Chase.
Su historia ha generado una ola de empatía y apoyo entre internautas, quienes buscan visibilizar las dificultades que enfrentan muchos artistas retirados o en situación de vulnerabilidad.
Landero representa, hoy, una de las caras más duras del olvido en el mundo del espectáculo: la del talento que marcó una época y que, pese a la adversidad, se aferra a la vida con la misma dignidad con la que un día conquistó la pantalla.









