En “Los Conjurados”, analistas políticos advierten que el PAN enfrenta una ruptura interna profunda que compromete su futuro rumbo a 2027.
Redacción Los Conjurados
El Partido Acción Nacional (PAN) en Puebla vive una de sus peores crisis internas en años, con una fractura evidente entre dos grupos que se disputan lo que queda de su estructura: el encabezado por Eduardo Rivera Pérez, exalcalde de la capital, y el que representa el actual dirigente municipal y exdiputado, Mario Riestra Piña.
Así lo expusieron los periodistas Erika Rivero Almazán, Mundo Velázquez y Zeus Munive en el programa Los Conjurados, donde desmenuzaron el colapso de la oposición poblana tras los resultados electorales de 2024.
Un partido sin liderazgo ni causa social
Según el análisis, el grupo de Eduardo Rivera intenta mantenerse vigente tras la derrota electoral con la promoción de figuras como Lilí Ortiz, su esposa, mientras que Mario Riestra, aunque con cargos recientes, fue calificado como un liderazgo “blandengue” y carente de fuerza dentro y fuera del PAN.
“Los odios son tan intensos dentro del partido que se han olvidado de defender las causas sociales”, lamentó uno de los panelistas. Se acusó al PAN de vivir en una burbuja y repetir estrategias del pasado sin conexión con la ciudadanía.
Grupos enfrentados y liderazgo desgastado
Los conductores identificaron a personajes como el “Huevo” Guevara, los Fon Rfel y otros actores menores dentro del bando de Rivera, que hoy opera más desde la resistencia que desde el poder real. Este grupo incluso ha criticado abiertamente a Riestra, especialmente por su postura tibia tras la derrota en la capital.
En contraste, Mario Riestra fue descrito como “el rey Midas al revés”, pues todo lo que toca “lo vuelve gris”. Su falta de fuerza política y liderazgo le han restado legitimidad incluso entre los suyos.
El futuro del PAN, en juego
Frente a este panorama, los analistas coincidieron en que si el PAN no reconstruye su unidad interna y retoma una agenda ciudadana clara, sus posibilidades en 2027 serán nulas. Por ahora, afirmaron, Morena no tiene una oposición real enfrente.
“El PAN está totalmente desconectado de la calle y atrapado en pleitos personales”, sentenciaron. Y mientras las luchas internas continúan, el partido corre el riesgo de seguir desdibujándose del mapa político poblano.









