El gobierno de Cuba reconoció por primera vez en 2026 que mantiene contactos directos con autoridades de Estados Unidos, en un intento por reducir tensiones y explorar posibles acuerdos bilaterales.
El anuncio fue realizado por el presidente Miguel Díaz-Canel durante un mensaje transmitido en medios oficiales, donde detalló que las conversaciones han sido conducidas por la cúpula política cubana, incluido el líder histórico Raúl Castro.
Según el mandatario, el diálogo busca abordar diferencias entre ambos gobiernos y encontrar soluciones que puedan beneficiar a los pueblos de las dos naciones, aunque aclaró que las negociaciones siguen en una fase inicial y sin resultados concretos.
Díaz-Canel describió el proceso como delicado y complejo, con participación de intermediarios internacionales, y reiteró que la isla no aceptará condicionamientos externos, particularmente en temas como el embargo económico estadounidense, al que el gobierno cubano denomina “bloqueo”.
La revelación ocurre en un contexto crítico para la isla, golpeada por apagones generalizados, escasez de combustible y creciente presión social, además de recientes liberaciones de presos tras un acuerdo mediado por el Vaticano.
Hasta ahora, ni Washington ni la administración del presidente Donald Trump han detallado públicamente el alcance de los contactos, en los que también se menciona la posible participación del secretario de Estado Marco Rubio.







