La provincia de Hubei, en el centro de China, enfrenta una tragedia tras el paso de un poderoso tornado que alcanzó vientos de hasta 260 km/h, dejando un saldo preliminar de 11 fallecidos, más de 331 lesionados y una persona desaparecida.

Las ciudades de Ezhou, Huanggang, Huangshi y Xianning fueron las más afectadas, con viviendas colapsadas, techos desprendidos, automóviles volcados y graves afectaciones en áreas agrícolas.

Entre las escenas más dramáticas destaca la de un hombre que fue expulsado de su departamento en el piso 12 debido a la intensidad del fenómeno.

Las autoridades desplegaron operativos de rescate y continúan cuantificando los daños ocasionados por uno de los tornados más destructivos que ha golpeado a China en los últimos años.