La dirigencia estatal del PRI en Puebla sufrió un relevo este lunes, tras la renuncia de Néstor Camarillo Medina, quien dejó su militancia y la presidencia del Comité Directivo Estatal. En su lugar, Delfina Pozos Vergara, hasta ahora secretaria general, asumió la presidencia de manera automática, conforme a los estatutos del partido.
Camarillo, senador por Puebla, anunció su salida mediante un video, agradeciendo el respaldo recibido durante cinco años al frente del PRI. Justificó su decisión como un acto de autocrítica y compromiso con una “Agenda Ciudadana”orientada a atender las necesidades de Puebla. Además, aseguró que continuará su labor política como oposición “responsable e inteligente”, aunque ya no dentro del PRI.
Por su parte, Delfina Pozos encabezará los trabajos del partido en el estado y podría formalizar su candidatura para dirigir el PRI en el periodo 2025–2029, garantizando la continuidad institucional del comité directivo y la preparación del partido para los procesos electorales próximos.
El relevo marca el fin de un ciclo en la dirigencia priista poblana y abre una nueva etapa de liderazgo bajo Pozos Vergara, quien deberá consolidar la unidad interna y fortalecer la presencia del partido frente a otros actores políticos.









