Contaron que ese abandono obliga a jóvenes a racionar alimentos, a tener que comer menos carne; también a buscar alternativas más baratas de vivienda, aunque ello implique sean casas más lejanas y de menores dimensiones.

Redacción Los Conjurados

Además del sufrimiento emocional, el que un padre sea deudor genera situaciones estresantes en sus hijos; así lo narran integrantes del Colectivo Jóvenes contra Deudores Alimentarios.

Entrevistados por la periodista Érika Rivero Almazán durante el programa Los Conjurados, expresan que el que un progenitor no cumpla con sus obligaciones es preocupante o estresante, y afecta su calidad de vida.

Contaron que ese abandono obliga a jóvenes a racionar alimentos, a tener que comer menos carne; también a buscar alternativas más baratas de vivienda, aunque ello implique sean casas más lejanas y de menores dimensiones.

Pero lo que más afecta es cuando sus estudios se ven interrumpidos, vayan a escuelas privadas o públicas, deben solventar sus propios gastos de libros, copias, traslados y alimentación.

«Yo pasé de una escuela secundaria privada así bien bastante accesible pero aún este privada pasé a una institución pública en línea a la prepa en línea SEP», dijo uno de ellos.

Invitaron a menores de edad que estén en esa situación a unirse a su grupo, para apoyarse jóvenes y exigir la atención y responsabilidad de sus padres.