La columna de Arturo Hernández Davy
Después de Jalisco, nuestro estado es el más importante en producción de huevo, con una producción anual superior a las 500 mil toneladas y cerca de 16 millones de huevos diarios, entre huevo blanco y rojo, en regiones como Tehuacán, Tecamachalco, Quecholac, Palmarito, Acatzingo y San Martín Atexcal, entre otros.
La actividad avícola en nuestro estado es una de las más fuertes. Existen granjas y plantas especializadas en la producción de huevo SPF (libre de patógenos específicos), lo cual contribuye de manera importante a la industria farmacéutica. Esto posiciona a Puebla como uno de los principales puntos de producción a nivel mundial, sumado a la relevante actividad comercial de Huixcolotla, en un mercado que permite la interacción de múltiples actores comerciales, la generación de empleos y una importante derrama económica.
De mi escritorio
Gracias a Puebla, la seguridad alimentaria de nuestro país se consolida, y se fortalecen todos los canales de distribución de uno de los productos más significativos de la canasta básica, no solo de México sino del mundo, ya que el huevo está presente en la alimentación, elaboración y preparación de alimentos a nivel global.
Es por eso que una de las políticas públicas de esta administración, encabezada por Alejandro Armenta, es el impulso y apoyo a las diferentes actividades derivadas de productos orgánicos hechos por manos poblanas. Aprovechando el escaparate de la marca 5 de Mayo, se logrará detonar ventas y el desplazamiento considerable de mercancías poblanas, tanto en nuestro país como en el extranjero.
Es de suma importancia considerar el consumo de huevo en mercados cercanos a los hogares poblanos, donde se puede encontrar este importante producto de libre pastoreo y a precios razonables. Esto representa un gran apoyo para la economía familiar.
Recuerda que consumir productos hechos en Puebla… ¡es consumir en grande!







