Concesionarios del transporte público en Puebla solicitaron excepciones a la normativa vigente para mantener en operación unidades con más de 10 años de antigüedad en ciertas zonas, argumentando la falta de recursos para renovarlas. La petición fue planteada por Berenice Uribe durante una asamblea estatal que reunió a alrededor de 800 transportistas, con el objetivo de conformar una asociación con cerca de 5 mil miembros.

Salvador Pérez propuso que los créditos de Nacional Financiera (Nafin) incluyan la adquisición de combis, vans y vehículos diésel, no solo autobuses eléctricos, para facilitar la modernización del servicio.

Los concesionarios también denunciaron penalizaciones injustas, señalando que, aunque deben contratar a los conductores, no deberían ser completamente responsables por su desempeño. Uribe expuso el caso de un chofer con antecedentes de conducta irresponsable que continúa operando en otra ruta, mientras que el dueño de la concesión afectada enfrenta consecuencias administrativas.