La presidenta Claudia Sheinbaum respondió este miércoles a la amenaza del expresidente estadounidense Donald Trump de imponer un arancel del 5% a productos mexicanos debido a la supuesta “deuda de agua” bajo el Tratado de Aguas de 1944. En conferencia matutina, Sheinbaum adoptó un tono conciliador pero firme, enfatizando la búsqueda de un acuerdo bilateral que proteja los intereses de ambos países sin comprometer el consumo humano ni la producción agrícola en México.

La mandataria señaló que las negociaciones con Estados Unidos continúan hoy mismo, involucrando a gobernadores y funcionarios de ambos lados. “Se está trabajando con los gobernadores y se hizo una propuesta y yo espero que se llegue a un acuerdo”, declaró, refiriéndose a la reunión binacional técnica que evalúa las entregas del Río Bravo.

Sheinbaum explicó que México ha enviado propuestas concretas para resolver la deuda de agua, incluyendo entregas programadas para este mes y para los próximos años. Sin embargo, aclaró que un envío inmediato en los términos exigidos por Trump no es viable debido a limitaciones físicas como el tamaño de las tuberías y la sequía prolongada que afecta al país.

La presidenta defendió las prioridades mexicanas: “Vamos a llegar a un acuerdo para beneficio de Estados Unidos y para beneficio de México… La voluntad nuestra siempre es la defensa del derecho humano al agua y también del uso agrícola. Y también buscando el beneficio para los agricultores de Estados Unidos”, afirmó.

Recordó que en abril de 2025, frente a una amenaza similar, México ya transfirió reservas de agua y aumentó el flujo del Río Bravo hasta octubre, evitando así la imposición de aranceles. “No es un asunto de mala voluntad por parte de México”, subrayó, destacando que el tratado permite flexibilidad para posponer entregas al siguiente ciclo quinquenal.

Sheinbaum mencionó además una llamada reciente con Trump, expresando confianza en que se pueda alcanzar un entendimiento mutuo. Las discusiones se centran en la entrega de 1.75 millones de acre-pies de agua cada cinco años, de los cuales México adeuda aproximadamente 1.2 millones debido a la escasez hídrica.

Fuentes internacionales como Reuters y The New York Times confirman que México propone soluciones gradualespara cumplir con el tratado, evitando impactos severos en agricultores texanos, pero sin ceder a presiones unilaterales.

La postura de Sheinbaum busca desescalar la tensión y privilegiar la diplomacia, manteniendo la soberanía de los recursos hídricos mexicanos frente a amenazas económicas externas.