A casi una década de su desaparición, el caso de Paulina Camargo registra avances relevantes, aunque aún sin confirmación científica definitiva. En junio de 2025, la familia revisó evidencias en el Semefo de Xalapa, Veracruz, donde se localizaron dos restos óseos con características coincidentes: sexo femenino, temporalidad compatible con 2015 y uso de brackets dentales, rasgo distintivo de la joven.
Desde noviembre de 2025, la Fiscalía General del Estado de Puebla realiza pruebas de ADN, odontología y antropología forense para determinar si los restos corresponden a Paulina y al bebé que esperaba. Ante versiones que daban por hecho la identidad, la familia pidió prudencia y respeto, y desmintió cualquier confirmación no oficial para evitar revictimización.
En el plano judicial, el juicio oral contra José María “N”, expareja sentimental de Paulina, por desaparición de personas, está programado para iniciar el 22 de enero. El proceso ha sufrido retrasos constantes por amparospromovidos por la defensa, lo que ha frenado el avance del caso.
La Fiscalía de Puebla reconoció públicamente una deuda institucional con la familia Camargo en la localización y el esclarecimiento pleno de los hechos. Considerado uno de los casos más emblemáticos de Puebla, la complejidad judicial en torno a “Chema” y la incansable búsqueda familiar mantienen la exigencia de verdad y justicia.









