Vecinos de Santo Tomás Chautla, con apoyo de colectivos ambientalistas, bloquearon este 3 de febrero de 2026 el acceso al relleno sanitario de Chiltepeque, en Puebla capital, para denunciar malos olores, contaminación por lixiviados y graves afectaciones a la salud y al medio ambiente.

La protesta, que se prolongó por varias horas, impidió el ingreso de camiones recolectores y encendió alertas por una posible afectación al servicio de basura en la zona metropolitana. Los manifestantes acusan que los lixiviados han contaminado jagueyes, pozos y mantos freáticos, con impactos en el río Alseseca y la cuenca del Atoyac, exponiendo —afirman— a al menos 400 mil personas en comunidades aledañas, incluidas zonas de Totimehuacan.

Los inconformes exigen el cierre definitivo del sitio, operado por la empresa Resa, que recibe residuos de Puebla capital y municipios como San Andrés Cholula, Amozoc y Cuautlancingo, y que opera desde 1995, superando desde hace años su capacidad.

Ante la presión social, personal de la PROFEPA realizó un recorrido de inspección en el lugar a petición de los vecinos, quienes presentaron evidencias directas de contaminación. Aunque al final del día se reabrió el acceso, los pobladores advirtieron que las movilizaciones continuarán si no hay una respuesta inmediata.

El bloqueo se suma a las denuncias públicas realizadas desde el 2 de febrero por colectivos como Guardianes de la Vida de Santo Tomás Chautla y Huella Verde de Puebla, que califican la situación como una “catástrofe ambiental”. No se reportaron incidentes violentos, pero la tensión persiste por el impacto en salud y entorno.