El avistamiento de un objeto luminoso en las inmediaciones del volcán Popocatépetl, registrado la noche del domingo 18 de enero y con reportes similares durante la madrugada del día 19, se viralizó rápidamente en redes sociales y medios nacionales, generando especulación entre usuarios.
El fenómeno fue captado por cámaras de monitoreo del Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED)y por Webcams de México, desde puntos como Tianguismanalco, Altzomoni y Tlamacas, alrededor de las 20:40 a 20:48 horas. En los videos difundidos se observa una o más luces brillantes desplazándose a gran velocidad cerca del cráter o sobrevolando el volcán.
En la grabación más compartida se aprecia una luz de forma cilíndrica o tubular, descrita por usuarios como intensa y de gran tamaño, que cruza el cielo; en algunos ángulos aparece además una segunda luz más delgada moviéndose en sentido contrario o atravesando la primera. El evento tuvo una duración de segundos o algunos minutos, con trayectorias rápidas y, en ciertos momentos, no lineales.
Las imágenes detonaron múltiples reacciones en plataformas como Instagram, TikTok, Facebook, X y YouTube, donde miles de comentarios lo calificaron como un OVNI, una “nave extraterrestre” o incluso una “entidad biológica”, reavivando teorías recurrentes sobre supuestas bases alienígenas en el Popocatépetl.
Especialistas y usuarios también plantearon explicaciones alternativas, entre ellas el paso de un meteoro o estrella fugaz —aunque sin la cola luminosa característica—, basura espacial en reingreso, drones (considerados poco probables por la altura y velocidad), reflejos o partículas cercanas a la cámara, así como fenómenos atmosféricos. Estas últimas hipótesis no coinciden del todo con la actividad volcánica reportada esa noche, que se limitó a exhalaciones menores y vapor.
Hasta el momento, el CENAPRED no ha emitido una postura oficial específica sobre este avistamiento. En sus reportes diarios mantiene el Semáforo de Alerta Volcánica en Amarillo Fase 2, sin registrar actividad inusual asociada al fenómeno observado.
Aunque las luces nocturnas son frecuentes en transmisiones 24/7 del volcán —atribuidas comúnmente a estrellas, aviones, satélites o drones—, este caso llamó la atención por su forma y temporalidad nocturna. Al cierre de esta edición, no existe confirmación científica de un origen extraterrestre ni una investigación formal, por lo que el hecho permanece como una curiosidad viral en redes sociales.









