El presidente municipal de Cuyoaco, Iván Camacho Romero, se convirtió en blanco de críticas tras protagonizar un altercado en una tienda del centro comercial Angelópolis el pasado 27 de julio. De acuerdo con videos de seguridad difundidos masivamente en redes sociales, el edil presuntamente amenazó a empleados del establecimiento luego de que le negaran una devolución.

En las imágenes, Camacho —quien se encontraba acompañado de su pareja y escoltas— habría pronunciado frases como “no saben con quién se están metiendo” y “los voy a levantar”, lo que desató una ola de indignación entre usuarios de la red social X, quienes lo acusaron de abuso de poder. Las etiquetas #Cuyoaco y #Angelópolis se volvieron tendencia en cuestión de horas.

El impacto del caso creció con la rápida viralización de las grabaciones, que mostraron el momento en que la discusión se torna agresiva, así como la aparente intimidación por parte del equipo del funcionario.

Ante la presión social, el alcalde publicó un video el 28 de julio en el que se deslindó de los hechos, culpando a uno de sus colaboradores por haberse “excedido en sus funciones”. Camacho explicó que el conflicto surgió por un malentendido con la política de devoluciones de la tienda, y declaró: “Nadie que actúe de forma arbitraria puede seguir en mi equipo”. No obstante, evitó ofrecer disculpas directas a los empleados ni especificó si habrá consecuencias para el colaborador señalado.

El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, también se pronunció sobre el tema, pidiendo a los alcaldes actuar “con respeto y humildad” en su calidad de servidores públicos.

El caso de Camacho Romero reabre el debate sobre la conducta de los funcionarios en espacios públicos y el uso del poder en situaciones cotidianas. Usuarios en redes también recordaron incidentes similares protagonizados por otros políticos locales, cuestionando los mecanismos de rendición de cuentas en la esfera municipal.