El conflicto entre Ayala y el gobierno municipal escaló cuando Adán Domínguez Sánchez, en una declaración pública, desconoció a Ayala como líder del Consejo de Comerciantes.

Redacción Los Conjurados

José Juan Ayala, presidente del Consejo de Comerciantes del Centro Histórico de Puebla, ha alzado la voz ante lo que considera un manejo inadecuado por parte de la administración municipal en relación con el comercio informal en el corazón de la ciudad.

En una reciente entrevista durante Los Conjurados, programa conducido por la periodista Érika Rivero Almazán, Ayala lamentó la falta de efectividad en las acciones emprendidas para controlar el ambulantaje y expresó su descontento con la manera en que tanto el expresidente municipal, Eduardo Rivera Pérez, como el actual edil, Adán Domínguez Sánchez, han gestionado la problemática.

Ayala reveló que, en varias ocasiones, ha manifestado directamente a ambos mandatarios su preocupación por la falta de cercanía y comunicación con la ciudadanía, especialmente con los comerciantes formales del Centro Histórico.

«Lamento que los equipos de trabajo de ambos presidentes municipales no hicieron llegar la información adecuada, lo que provocó que los temas importantes no se solucionaran», comentó Ayala, destacando la desconexión entre los líderes políticos y las necesidades de los locatarios.

El conflicto entre Ayala y el gobierno municipal escaló cuando Adán Domínguez Sánchez, en una declaración pública, desconoció a Ayala como líder del Consejo de Comerciantes. A pesar de este desaire, Ayala dejó claro que su intención no es buscar protagonismo, sino ser un representante digno de los comerciantes establecidos en esta emblemática zona de Puebla.

«No estoy aquí para denostar a nadie, sino para exponer las necesidades reales de quienes mantienen la economía del Centro Histórico», subrayó.

Ayala reiteró que su objetivo es defender los intereses de los comerciantes formales, quienes se ven afectados por la falta de control del comercio ambulante y las decisiones unilaterales que, según él, no han tomado en cuenta la realidad que enfrentan día a día. Las recientes medidas, como el cierre de calles en el Centro Histórico, han exacerbado la situación, limitando el acceso de clientes y causando una disminución significativa en las ventas.

Con la mirada puesta en el futuro, Ayala pidió a las autoridades municipales una mayor disposición al diálogo y a la colaboración para encontrar soluciones efectivas que permitan un equilibrio entre el comercio formal e informal, sin perjudicar a los negocios establecidos que son el motor económico del Centro Histórico.