A una década de la desaparición de Paulina Camargo Limón, su madre, Rocío Limón, hizo un llamado al Poder Judicial de la Federación y a la sociedad para exigir verdad y justicia.

Paulina desapareció el 25 de agosto de 2015 en Puebla, cuando tenía 19 años y estaba embarazada. Su pareja, José María Sosa Álvarez, fue detenido como presunto responsable, pero el cuerpo de la joven nunca ha sido localizado, lo que mantiene el caso en incertidumbre y dolor para la familia.

Durante su testimonio y protesta, Rocío Limón relató el sufrimiento físico y emocional que ha vivido su familia durante estos años, marcado por la ausencia de Paulina y la impunidad que persiste. “Queremos conocer el paradero de sus restos y que se esclarezca lo que ocurrió”, expresó la madre.

Rocío también hizo un llamado a la memoria colectiva, instando a la sociedad a no olvidar el caso y a solidarizarse con otras familias víctimas de violencia. Paulina, dijo, representaba múltiples roles afectivos en la familia: hija, hermana, sobrina y nieta, y su ausencia ha dejado una herida irreparable.

El caso de Paulina Camargo Limón sigue siendo un recordatorio del dolor que deja la desaparición de personas y la urgencia de garantizar justicia para las víctimas y sus familias.