El secretario general del Comité Directivo Estatal del PRI en PueblaLorenzo Rivera Nava, afirmó que el reciente desempolve de una supuesta orden de aprehensión en su contra responde a un acto de “fuego amigo” con fines políticos, y no a un proceso judicial debidamente sustentado.

Durante la entrevista en el espacio LosConjurados, Rivera señaló que la denuncia volvió a circular públicamente en momentos clave de su trayectoria política, particularmente cuando fue candidato a diputado en la pasada elección, lo que —dijo— evidencia una intención de perjudicarlo políticamente. Aseguró que nunca ha sido notificado formalmente de los cargos que se le imputan ni del origen legal de dicha orden.

Señala persecución durante el gobierno de Barbosa

El priista sostuvo que el origen del caso se remonta a su etapa como presidente municipal de Chignahuapan, cuando —afirmó— fue objeto de una persecución política por parte del entonces gobernador de Puebla, Luis Miguel Barbosa Huerta.

De acuerdo con Rivera, el conflicto se detonó por mala información que llegó al exmandatario estatal, en la que presuntamente se le acusaba de apoyar políticamente a actores no afines al gobierno en turno. “Ahí comenzó el hostigamiento”, afirmó, al señalar que el celo político es peligroso y genera envidia, además de provocar daños personales y públicos.

Un hecho violento como punto de quiebre

Rivera recordó que durante su administración municipal ocurrió un atentado contra policías estatales y municipales, en el que murieron dos elementos de la policía municipal. Según su versión, ese hecho fue utilizado para construir acusaciones falsas que derivaron en señalamientos directos en su contra.

A partir de ese momento —aseguró— se buscó golpearlo políticamente, vinculándolo con responsabilidades que, afirma, no le correspondían, y utilizando el caso como herramienta de desgaste.

Uso político de la justicia

El secretario general del PRI insistió en que la reaparición del tema no es casual y ocurre en un contexto de reacomodos internos y proyección política, por lo que reiteró que se trata de un intento de desprestigio más que de un proceso legal sólido.

Rivera Nava afirmó que confía en que la verdad prevalecerá y llamó a que la justicia no sea utilizada como instrumento político, especialmente en escenarios de competencia interna y electoral.