Entre recuerdos de lucha, críticas a la dirigencia y reflexiones personales, la exsenadora advierte riesgos rumbo a 2027.

Redacción Los Conjurados

La excandidata presidencial y figura histórica de Acción Nacional, Ana Tere Aranda, ofreció una amplia entrevista en la que combinó reflexiones personales con un diagnóstico severo de la situación interna del PAN en Puebla. Entre anécdotas de su vida familiar, memoria política y señalamientos directos, advirtió que el partido atraviesa una crisis que pone en riesgo décadas de trabajo y liderazgo.

Una vida plena tras décadas de militancia

La conversación inició con un tono íntimo: Aranda habló de su vida personal, de la etapa actual dedicada a sus hijos y 19 nietos, y de cómo, después de cargos públicos y campañas, hoy se permite disfrutar tiempos que antes no tenía. Incluso narró su reciente recuperación de una cirugía menor, acompañada por sus hijos.
Mi alma está derramando miel de tanto agradecimiento”, resumió.

Lupita Leal y un precedente histórico para las mujeres

Aranda celebró la batalla legal que dio la diputada Lupita Leal, la cual derivó en que por primera vez el Comité Municipal del PAN Puebla fuera reservado para una mujer. Calificó el hecho como un avance histórico y un reconocimiento al esfuerzo femenino dentro del partido.

Sin embargo, lamentó que el proceso estuviera marcado por “una guerra sorda”, gritos, acusaciones falsas y prácticas que consideró ajenas a la tradición panista.
Aseguró que el Comité Municipal lleva años sin vida interna y que la nueva dirigencia deberá reconstruirlo desde cero.

Críticas frontales a Mario Riestra y al rumbo del PAN

La segunda parte de la entrevista estuvo marcada por fuertes cuestionamientos a la dirigencia municipal encabezada por Mario Riestra. Aranda acusó que se han desplazado liderazgos históricos, incluido Eduardo Rivera, lo que calificó como un grave error estratégico.

No estamos en condiciones de tirar a la basura lo que costó tantos años construir”.

Sobre Riestra, lanzó una de las frases más comentadas de la conversación:

Debería meterse a una tina con hielos. Que se le baje la soberbia. El PAN no nació con él, y espero que no se acabe con él”.

Recordó que Riestra proviene del PRI y sostuvo que ciertas prácticas de exclusión y control responden a esa lógica.

La puerta abierta a perfiles externos… y la polémica con Blanca Alcalá

Aranda criticó que el partido esté privilegiando la entrada de figuras como Blanca Alcalá, exalcaldesa priista, para justificar la marginación de panistas con trayectoria.
Afirmó que el PAN debe ser congruente: si presume apertura a ciudadanos, debe también respetar a quienes le han dado identidad y lucha.

Memoria de lucha: amenazas, persecuciones y elecciones defendidas “con la vida”

En un tramo emotivo, Aranda recordó los años en que militar en el PAN implicaba riesgos reales: amenazas telefónicas, un atentado mecánico contra su vehículo y hostigamientos durante campañas.
Narró que, pese al temor, siempre eligió defender el voto:

Prefería que mis hijos me lloraran en mi tumba a no poder verlos a los ojos”.

Comparó aquellas luchas con lo que considera un deterioro ético del partido en la actualidad.

Capacitación, ética y reconstrucción del partido

La exsenadora llamó a recuperar la formación ética, la mística y el respeto interno que caracterizaban al PAN.
Pidió dejar atrás la calumnia, la exclusión y la manipulación interna, y apostarle a nuevos liderazgos formados en valores sólidos.

¿Candidata en 2027? “No lo descarto”

Aunque aseguró estar enfocada en su vida personal, no descartó competir por la presidencia municipal de Puebla si el PAN se lo solicita:

Sería hipócrita decir que no lo pensaría. Si el partido me necesitara, nunca me negaría”.

No obstante, insistió en que el partido debe priorizar el crecimiento de nuevas generaciones.

“No me voy del PAN”

Pese a las críticas, Aranda dejó claro que no considera abandonar Acción Nacional:

Esta es mi casa. No me voy del PAN”.

Con un tono que osciló entre la nostalgia, la reflexión y la firmeza, Ana Tere Aranda concluyó que el PAN está a tiempo de corregir el rumbo, pero solo si recupera su esencia y respeta a quienes han construido su historia.