Un video que circula en redes sociales muestra a un custodio del Centro de Reinserción Social (Cereso) de Huejotzingo agrediendo físicamente a un interno, lo que ha generado críticas e indignación entre ciudadanos y organizaciones defensoras de los derechos humanos.

Usuarios y colectivos han exigido que las autoridades penitenciarias respeten los derechos de las personas privadas de su libertad y que se apliquen medidas contra el custodio implicado.

El presidente municipal de Huejotzingo, Roberto Solís, aseguró que el video “no corresponde a su administración” y acusó que fue difundido “de mala fe” por personas afectadas por acciones de combate a la corrupción dentro del penal.

El caso continúa generando debate sobre la supervisión y transparencia en los centros penitenciarios, así como la necesidad de garantizar la seguridad y derechos de los internos.