La niñez poblana enfrenta una crisis silenciosa pero devastadora: trabajo infantil, captación por grupos criminales y contextos familiares marcados por la violencia. En el marco del Día Mundial contra el Trabajo Infantil, especialistas y autoridades advirtieron sobre la urgencia de reforzar políticas públicas que protejan a la infancia, especialmente en zonas vulnerables como la Sierra Norte.
Abigail Melo Cruz, titular de la Unidad de Atención Inmediata a las Mujeres, denunció que en comunidades serranas, la captación de niñas ocurre desde los 12 a 15 años, principalmente para trabajos forzados, matrimonios arreglados o redes de trata.
Por su parte, la directora de Grupo Pro Niñez A.C., Alejandra Acevedo Placeres, señaló que Puebla ocupa el quinto lugar nacional en explotación laboral infantil, con alta incidencia en los sectores agrícola, de la construcción y, recientemente, en actividades relacionadas con el crimen organizado.
Acevedo hizo un llamado a eficientar las becas y programas sociales para que niñas y niños permanezcan en la escuela: “Es en la educación donde está la verdadera prevención”. Agregó que muchas infancias mexicanas crecen en familias desestructuradas y violentas, lo que los vuelve más vulnerables a ser explotados.
De acuerdo con datos compartidos por la ONU México, millones de menores en el país trabajan en condiciones de riesgo, sin acceso a derechos básicos como la salud, educación y recreación.
Expertos coinciden en que la atención debe ser integral, involucrando a gobiernos, sociedad civil, escuelas y familias para frenar esta problemática estructural. La protección de la infancia no puede esperar.







