Los recientes movimientos en el Comité Directivo Estatal (CDE) del PRI en Puebla han abierto un nuevo capítulo de debate interno, luego de la llegada de una nueva dirigencia y las reacciones que ha provocado entre distintos liderazgos del partido, reconoció la diputada local Delfina Pozos.

En entrevista para Los Conjurados, la legisladora señaló que los cambios en la conducción partidista deben evaluarse no solo por los perfiles que asumen los cargos, sino por su capacidad de reconectar al PRI con la militancia y con la ciudadanía, en un contexto de desgaste y pérdida de credibilidad.

Pozos sostuvo que, si bien es legítimo que existan ajustes en la estructura partidista, estos no deben derivar en decisiones cupulares ni en descalificaciones internas. Subrayó que la dirigencia estatal enfrenta el reto de demostrar apertura, tolerancia a la crítica y voluntad para reconstruir al partido desde abajo.

La diputada evitó personalizar el debate, pero advirtió que los movimientos internos solo tendrán sentido si se traducen en una estrategia clara de reorganización y no en una simulación que profundice la crisis del tricolor en el estado.