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El senador de Morena, Gerardo Fernández Noroña, intentó este martes ofrecer una conferencia de prensa en el Senado de la República para defender sus recientes declaraciones contra Grecia Quiroz, alcaldesa suplente de Uruapan y viuda del alcalde asesinado Carlos Manzo. Sin embargo, su mensaje quedó frente a un salón completamente vacío: no asistieron periodistas, legisladores ni camarógrafos, dejando al legislador rodeado únicamente de decenas de sillas desocupadas y un micrófono solitario.

En el contexto de sus críticas, Noroña calificó a Quiroz de «ambiciosa» por supuestamente utilizar la tragedia de su esposo para impulsar aspiraciones políticas hacia la gubernatura, y de alinearse con la «ultraderecha». Durante su breve intervención de cinco minutos, negó que sus comentarios tuvieran carácter misógino, asegurando que se trataban de observaciones políticas.

El legislador ironizó sobre la ausencia de medios y público: “Si hay alguna pregunta, con gusto la respondo”, y aprovechó para criticar a la oposición por lo que consideró hipocresía, al no condenar agresiones previas hacia figuras como Claudia Sheinbaum o Fátima Bosch (Miss Universo 2025). Asimismo, acusó a los medios de llevar a cabo una “campaña sesgada y perversa” para silenciarlo.

El incidente, ocurrido en el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, generó reacciones negativas en redes sociales, donde se viralizaron memes sobre la ausencia de asistentes y se cuestionó la revictimizaciónimplícita en los comentarios del senador. Autoridades y activistas, entre ellas Citlalli Hernández, titular de la Secretaría de las Mujeres, reprobaron su discurso, señalando que minimiza la violencia de género y el sufrimiento de las víctimas.

El hecho se interpreta como un golpe a la imagen pública de Fernández Noroña, evidenciando un aislamiento mediático tras la controversia, y abre un debate sobre los límites del discurso político frente a tragedias personales de funcionarios públicos.