El presidente municipal de Uruapan, Carlos Alberto Manzo Rodríguez, fue asesinado la noche del 1 de noviembre durante el Festival de las Velas, un evento emblemático del Día de Muertos en la Plaza Morelos. El ataque, perpetrado por un hombre armado entre la multitud, ha desatado indignación y cuestionamientos sobre la eficacia de las medidas de protección que resguardaban al edil.
De acuerdo con el Gabinete de Seguridad federal, encabezado por Omar García Harfuch, el alcalde contaba desde diciembre de 2024 con un esquema de protección reforzada conformado por 14 elementos de la Guardia Nacional (GN) y dos vehículos oficiales. La Guardia Nacional era responsable de la seguridad periférica, mientras que la Policía Municipal de Uruapan se encargaba del resguardo cercano del edil.
En mayo de 2025, el propio Manzo solicitó un refuerzo adicional de seguridad, debido a las amenazas recibidas por parte de grupos delictivos. A lo largo del año, también pidió la presencia de fuerzas federales en el municipio, lo que derivó en el despliegue de más de 500 efectivos adicionales del Ejército y la GN en distintas fases, particularmente en mayo, agosto, septiembre y octubre.
El ataque se registró alrededor de las 20:00 horas, cuando un individuo con sudadera blanca disparó siete veces contra el alcalde mientras este participaba en la inauguración del festival y se tomaba fotografías con asistentes. El agresor fue abatido por elementos de seguridad en el lugar, evitando una tragedia mayor.
La Fiscalía General del Estado (FGE) confirmó que el arma utilizada está vinculada con otros enfrentamientos entre grupos criminales que operan en la región, lo que refuerza la hipótesis de un ataque con motivaciones ligadas al crimen organizado.
Sin embargo, las autoridades investigan posibles anomalías en el dispositivo de seguridad. El 8 de octubre, el propio Manzo había informado sobre la salida temporal de dos elementos de la Guardia Nacional asignados a su resguardo, un hecho que actualmente es objeto de investigación por parte del Gabinete de Seguridad.
En conferencia de prensa, García Harfuch condenó el crimen y aseguró que “no habrá impunidad”, comprometiéndose a llegar “hasta las últimas consecuencias” para esclarecer los hechos.
El homicidio de Carlos Manzo —quien era conocido por su política de mano dura contra el crimen y su estilo cercano a la ciudadanía— ha provocado conmoción nacional y reavivado el debate sobre la seguridad de los funcionarios locales en zonas con alta presencia del narcotráfico.
Su asesinato se suma a una preocupante cifra: seis alcaldes ejecutados en México en lo que va de 2025, dos de ellos en Michoacán.







