La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, aseguró que los audios filtrados en días recientes corresponden a conversaciones reales, pero fueron editados y difundidos de manera parcial con el propósito de perjudicarla políticamente.
En su conferencia de este miércoles 15 de julio, realizada en Tijuana, la mandataria confirmó que la voz que se escucha en las grabaciones es la suya, aunque explicó que el contenido forma parte de reuniones privadas con personas que dijeron representar a autoridades estadounidenses, sin acreditar oficialmente esa calidad.
Ávila Olmeda acusó al exgobernador Jaime Bonilla de haber facilitado esos encuentros como parte de una estrategia para grabarla y posteriormente difundir el material.
De acuerdo con su versión, Bonilla le ofreció apoyo para resolver la situación derivada de la cancelación de su visa estadounidense, por lo que aceptó reunirse con los supuestos intermediarios, confiando en que se trataba de una gestión legítima.
La gobernadora negó haber ofrecido información reservada o de seguridad nacional y sostuvo que nunca participó en negociaciones ilegales. Afirmó que las conversaciones tenían como único objetivo conocer el estatus de posibles investigaciones o procedimientos migratorios en Estados Unidos.
Durante su mensaje también reconoció que fue «ingenua» al confiar en el exmandatario, pero insistió en que no incurrió en ninguna conducta ilícita y manifestó su disposición para colaborar con las autoridades si así se requiere.
Además, adelantó que analiza presentar denuncias contra quienes resulten responsables de la filtración y manipulación de los audios.
El caso se mantiene como uno de los principales temas de la agenda política nacional, luego de que las grabaciones, difundidas en dos entregas por el periodista Héctor de Mauleón, provocaran reacciones encontradas entre partidos políticos y autoridades federales.











