La fuerte lluvia que azotó Puebla durante la tarde y noche del domingo 28 de junio provocó una jornada de emergencia con un fallecido, una persona lesionada y severas afectaciones en la capital, donde las precipitaciones, acompañadas de granizo y viento, rebasaron la capacidad del sistema pluvial en cuestión de minutos.
El agua inundó vialidades como el bulevar 5 de Mayo, Los Lavaderos, el Centro Histórico, la avenida Juan de Palafox y la 2 Oriente, dejando automóviles varados, intenso congestionamiento y comercios anegados. En algunos puntos, el nivel del agua superó los 70 centímetros, alcanzando viviendas y arrastrando vehículos.
La tormenta también ocasionó la caída de árboles y postes, daños a fachadas y automóviles, además de interrupciones intermitentes en el suministro eléctrico por afectaciones en la infraestructura.
Uno de los episodios más críticos ocurrió en el vaso regulador Puente Negro, que alcanzó su máxima capacidad y presentó un desbordamiento parcial, generando inundaciones en colonias como Adolfo López Mateos, Cuauhtémoc y Naciones Unidas, así como el cierre preventivo de la circulación con dirección a la CAPU.
Elementos de Protección Civil, Bomberos Voluntarios, policías y personal de Agua de Puebla atendieron decenas de reportes en distintos puntos de la ciudad, realizaron labores de rescate, desazolve y bombeo, además de mantener el monitoreo permanente de ríos y zonas vulnerables.
Las autoridades informaron que, aunque las condiciones climáticas tenderían a estabilizarse este lunes, continuará la vigilancia debido a que la temporada de lluvias aún representa un riesgo para la entidad.









