La actividad sísmica volvió a hacerse presente en California con un terremoto de magnitud 5.6 que sacudió el estado la mañana del miércoles y fue percibido en gran parte de la región norte.

El sismo tuvo lugar cerca de Redwood Valley, en el condado de Mendocino, poco después de las 8:00 de la mañana. Su poca profundidad provocó una sacudida intensa que tomó por sorpresa a miles de habitantes.

El movimiento fue sentido desde las comunidades cercanas a Ukiah y Willits hasta ciudades más distantes como Santa Rosa y sectores de Sacramento.

Aunque el balance preliminar descarta daños mayores y víctimas fatales, las autoridades informaron sobre algunas personas lesionadas, interrupciones eléctricas y afectaciones menores en establecimientos comerciales, donde diversos productos terminaron en el suelo debido a la vibración.

Tras el evento, el sistema de alerta temprana ShakeAlert se activó y las autoridades monitorearon varias réplicas registradas durante las horas siguientes.

Especialistas señalan que, pese a no haber sido un terremoto devastador, destacó por su carácter superficial y por ocurrir en una de las zonas con mayor actividad sísmica de Estados Unidos.