La llegada de Ariadna Montiel a la dirigencia nacional de Morena marca el inicio de una nueva etapa para el partido en el poder, caracterizada por la búsqueda de unidad interna, el fortalecimiento de sus principios fundacionales y una revisión más rigurosa de los perfiles que buscan incorporarse al movimiento.

Así lo consideró el coordinador de regidores del Ayuntamiento de Puebla y fundador de Morena en la entidad, Gabriel Biestro Medinilla, durante una entrevista en el programa Los Conjurados, conducido por la periodista Érika Rivero Almazán.

Para Biestro, la nueva dirigente nacional llega con experiencia dentro del movimiento y con una visión enfocada en consolidar la estructura partidista después de años de crecimiento acelerado que permitieron a Morena convertirse en la principal fuerza política del país.

“Hoy la etapa viene de una manera diferente. Claro que la puerta sigue abierta, pero también se debe revisar quiénes son las personas que llegan al movimiento y qué aportan”, señaló.

El morenista recordó que, durante los primeros años de consolidación del partido, la prioridad era sumar militantes y simpatizantes para fortalecer la organización política. Sin embargo, consideró que el contexto actual exige mayor cuidado en la selección de perfiles.

Indicó que esta revisión no debe limitarse a quienes recientemente se han incorporado a Morena, sino también a quienes forman parte de sus filas desde hace años.

“No se trata solamente de ser fundador. También hay que revisar trayectorias, conductas y el compromiso real con los principios del movimiento”, afirmó.

Unidad, el principal desafío

Durante la conversación, Biestro subrayó que uno de los principales retos de la nueva dirigencia será preservar la cohesión interna ante las aspiraciones políticas que comienzan a surgir rumbo a las elecciones de 2027.

En ese sentido, destacó que la competencia interna es natural dentro de cualquier fuerza política, pero consideró indispensable que los distintos grupos mantengan la unidad una vez que concluyan los procesos de selección de candidaturas.

“La aspiración es legítima, pero lo más importante es que el proyecto permanezca unido. Lo fundamental es elegir a los mejores perfiles y respetar los resultados de los procesos internos”, expresó.

Morena debe cuidar su imagen ante la ciudadanía

Otro de los desafíos identificados por Biestro es mantener la confianza que millones de ciudadanos han depositado en Morena durante los últimos años.

Aseguró que el partido debe ser especialmente cuidadoso en la selección de candidatos y representantes populares para evitar que personas con antecedentes cuestionables afecten la imagen del movimiento.

“Morena debe seguir siendo para mucha gente la representación de lo que consideran correcto. Por eso quienes participen en el proyecto tienen que estar a la altura de esa expectativa”, sostuvo.

Rumbo a 2027

Sobre los próximos procesos electorales, el regidor poblano consideró que aún es prematuro definir escenarios o candidaturas, ya que primero deberán conocerse las convocatorias y reglas internas que establecerá la nueva dirigencia nacional.

No obstante, señaló que las decisiones que tome Ariadna Montiel durante los próximos meses serán determinantes para mantener la fortaleza política de Morena en las entidades y consolidar la unidad rumbo a las elecciones intermedias de 2027.

“Hay que esperar los tiempos, las convocatorias y las reglas. Lo importante es que Morena siga construyéndose con orden, con unidad y con perfiles que generen confianza entre la ciudadanía”, concluyó.