La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó este lunes que las recientes acusaciones y campañas dirigidas contra México no provienen directamente del presidente estadounidense Donald Trump, sino de grupos políticos de extrema derecha que buscan generar confrontación entre ambas naciones.

Durante su conferencia matutina, la mandataria federal señaló que existe una estrategia impulsada por sectores conservadores de Estados Unidos en coordinación con grupos afines en México para afectar la relación bilateral y crear un ambiente de polarización política.

La declaración surge en medio de la controversia generada por diversos señalamientos sobre presuntos nexos entre actores políticos mexicanos y organizaciones criminales, así como por críticas relacionadas con decisiones internas del país.

Sheinbaum insistió en que el gobierno mexicano mantiene canales de comunicación abiertos con la administración estadounidense y destacó que la cooperación entre ambos países continúa desarrollándose en distintos ámbitos.

Además, reiteró que México defenderá su soberanía y rechazará cualquier intento de intervención en asuntos internos, aunque subrayó que ello no implica un rompimiento con Washington.

Analistas consideran que las declaraciones buscan reducir tensiones diplomáticas luego de los mensajes emitidos por la presidenta el pasado domingo, cuando cuestionó con mayor dureza algunas posturas provenientes de Estados Unidos.

Con este nuevo pronunciamiento, el gobierno federal envió una señal de disposición al diálogo, al tiempo que atribuyó las críticas recientes a actores políticos externos y no directamente a la administración de Donald Trump.