El incremento en los diagnósticos de trastorno del espectro autista (TEA) en población infantil ha encendido alertas entre especialistas y centros de atención, al grado de perfilarse como uno de los principales retos de salud pública en la actualidad. Así lo expuso la psicóloga Fabiola Salvador García, adscrita al Centro de Rehabilitación Integral Infantil (CRI) del DIF, durante una entrevista en Los Conjurados.
La especialista explicó que, tras la pandemia, se ha observado un aumento significativo en los casos detectados, fenómeno que responde a factores multifactoriales, entre ellos condiciones genéticas, ambientales y sociales, así como una mayor capacidad de diagnóstico. En este contexto, detalló que actualmente hasta el 70% de los pacientes atendidos en el CRI presentan autismo, lo que refleja la magnitud del fenómeno.
Salvador García señaló que este crecimiento ha puesto en evidencia la falta de preparación tanto en el sistema de salud como en el educativo, donde aún existen limitaciones para atender e integrar a niñas y niños con esta condición. A ello se suma la desinformación social, que deriva en estigmatización, exclusión y dificultades para las familias.
Si bien el autismo no tiene cura, la especialista enfatizó que el diagnóstico oportuno —a partir de los dos años— y la intervención temprana son clave para mejorar significativamente la calidad de vida de los pacientes. Terapias de lenguaje, ocupacionales y psicológicas, así como el acompañamiento familiar, permiten que muchos niños desarrollen habilidades que favorecen su autonomía e integración social.
Asimismo, destacó que el entorno juega un papel fundamental. La participación activa de padres, maestros y familiares, así como hábitos como una alimentación saludable, la reducción del uso de pantallas y la estimulación mediante actividades físicas y artísticas, contribuyen al desarrollo de los menores.
En cuanto al panorama general, la especialista advirtió que el crecimiento sostenido de casos obliga a replantear la atención del autismo como un tema prioritario. Aunque no se estableció una comparación técnica directa con otros padecimientos, subrayó que la tendencia actual coloca al TEA como un desafío cada vez más relevante en la salud infantil.
Finalmente, Salvador García hizo un llamado a la sociedad a informarse y sensibilizarse, al considerar que el autismo no es un problema aislado, sino una realidad creciente que involucra a familias, instituciones y comunidades, y que requiere una respuesta integral para garantizar inclusión y oportunidades de desarrollo.








