En medio de un sistema judicial saturado, desinformación creciente y una sociedad cada vez más polarizada, la abogada penalista Anahí Benítez Balderas hizo un llamado a fortalecer la cultura legal y recuperar el sentido de la justicia en México.

Durante su participación en Los Conjurados, la especialista subrayó que uno de los principales problemas no solo es la impunidad, sino la falta de orientación para las personas que enfrentan conflictos legales. “La gente no sabe qué hacer cuando vive una injusticia. Se bloquea, entra en pánico o acude a fuentes incorrectas de información”, explicó.

Ante este escenario, destacó la importancia de acudir a profesionales del derecho y evitar tomar decisiones basadas únicamente en redes sociales, donde —advirtió— predomina la desinformación. Este fenómeno, dijo, ha provocado una creciente polarización, especialmente en temas sensibles como la violencia de género y la reciente discusión de la Ley Valeria.

Benítez Balderas alertó que esta falta de claridad ha derivado en una “guerra de posturas”, donde hombres y mujeres se enfrentan en discursos extremos que desvirtúan el fondo del problema: la falta de justicia efectiva. “No es una pelea de géneros, es un problema de valores, de respeto y de aplicación de la ley”, sostuvo.

En ese sentido, enfatizó que el verdadero reto no está únicamente en crear nuevas leyes, sino en garantizar que las existentes se apliquen correctamente, con criterios claros y sin corrupción. Asimismo, advirtió sobre el riesgo de que normas mal diseñadas o ambiguas puedan ser utilizadas de forma indebida, afectando tanto a víctimas reales como a personas inocentes.

La abogada también cuestionó la preparación de algunos legisladores, al señalar que en ocasiones impulsan iniciativas sin el conocimiento técnico necesario, lo que puede derivar en propuestas incongruentes o inviables. “Si no saben, deben rodearse de expertos. La ley no puede construirse a partir de ocurrencias”, afirmó.

Finalmente, Benítez Balderas reiteró que la solución pasa por una corresponsabilidad social: ciudadanos mejor informados, autoridades más preparadas y un sistema judicial que actúe con eficiencia. Solo así, concluyó, se podrá avanzar hacia una justicia real, accesible y equitativa para todos.