El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, volvió a generar debate en redes sociales tras reiterar una de las frases que ha marcado la actual postura migratoria de Washington: “nadie tiene derecho a una visa”.
El funcionario subrayó que las visas no constituyen un derecho, sino un privilegio otorgado por el gobierno estadounidense, por lo que pueden ser revocadas en cualquier momento si el titular incurre en actividades contrarias a los intereses del país.
Rubio ha advertido que las autoridades pueden cancelar de inmediato el documento ante vínculos con delitos, amenazas a la seguridad nacional, apoyo a grupos terroristas, sobreestadías o acciones que afecten la política exterior de Estados Unidos.
Sus declaraciones resurgen en medio de nuevas tensiones diplomáticas y de la línea migratoria más estricta impulsada por la administración del presidente Donald Trump, que ha reforzado revisiones y restricciones a visas de estudiantes extranjeros y funcionarios señalados de facilitar la migración irregular.










