Un tiroteo masivo registrado la tarde del martes 10 de febrero en la Escuela Secundaria Tumbler Ridge, en el noreste de Columbia Británica, dejó al menos 10 personas muertas —incluida la presunta agresora— y más de 25 heridas, varias de ellas en estado crítico.

La pequeña comunidad, ubicada en las faldas de las Montañas Rocosas y con una población menor a 2,400 habitantes, permanece en estado de conmoción tras lo que autoridades han calificado como el peor tiroteo en la historia de la provincia y uno de los más mortíferos en décadas en Canadá.

De acuerdo con la Real Policía Montada de Canadá (RCMP), el ataque comenzó en el plantel escolar y posteriormente se extendió a una vivienda cercana, posiblemente relacionada con el incidente. En la escuela fueron hallados inicialmente seis cuerpos; una séptima víctima murió en camino al hospital y otras dos fueron encontradas sin vida en la casa vinculada al caso.

El sospechoso —descrito preliminarmente como una mujer con vestido y cabello castaño— murió por una herida autoinfligida. Las autoridades confirmaron que no existen indicios de más atacantes ni amenaza activa para la población.

Más de 25 personas resultaron heridas, algunas trasladadas por vía aérea a hospitales regionales debido a la gravedad de sus lesiones.

El primer ministro Mark Carney calificó el hecho como una “tragedia devastadora”, mientras que la ministra de Seguridad Pública, Nina Kriege, lo describió como “el peor tiroteo en la historia de Columbia Británica”. El gobierno decretó luto nacional y banderas a media asta en todo el país.

Hasta el momento, no se han revelado la identidad de la agresora ni los posibles motivos del ataque. La investigación continúa abierta.

El suceso ha generado conmoción nacional e internacional y reavivado el debate sobre el control de armas en Canadá, un país que históricamente ha mantenido tasas más bajas de violencia armada en comparación con su vecino del sur.