La cultura no es un trámite administrativo ni un accesorio turístico; es pasión, identidad y memoria colectiva. Así lo afirmó el secretario de Cultura del estado, Fritz Glockner, al señalar que su meta es llevar la actividad cultural a los 217 municipios de Puebla, sin excepciones.
Durante su participación en el programa Los Conjurados, el funcionario sostuvo que su gestión no busca “rescatar” la cultura, sino potenciarla y amplificarla en todo el territorio poblano. “La cultura está viva. Lo que necesitamos es subirle el volumen”, expresó.
Glockner enfatizó que uno de los grandes pendientes históricos ha sido la concentración de la oferta cultural en la capital del estado, dejando en segundo plano a comunidades del interior que poseen una riqueza invaluable en tradiciones, lenguas originarias, danzas, gastronomía y expresiones artísticas.
En ese sentido, adelantó que se trabaja en la construcción de un atlas cultural estatal, con el propósito de documentar y visibilizar el patrimonio tangible e intangible de cada municipio. La intención, dijo, es reconocer que la identidad poblana no se limita a los grandes recintos, sino que se construye desde las comunidades.
“La cultura no puede verse como un espectáculo aislado o como un evento de temporada; es parte de lo que somos”, afirmó.
El secretario también destacó que la promoción cultural debe ir acompañada de políticas que impulsen la lectura, la producción editorial con impacto real y el fortalecimiento de industrias creativas como el cine, aprovechando la diversidad geográfica del estado.
Para Glockner, democratizar la cultura significa garantizar que niñas, niños, jóvenes y adultos tengan acceso a espacios de formación y expresión artística, sin importar su ubicación geográfica.
Con esta visión, la Secretaría de Cultura busca consolidar una estrategia que coloque a la cultura como eje de cohesión social y orgullo identitario en todo Puebla, bajo una premisa clara: la cultura no es burocracia, es pasión compartida.










