La crisis de violencia en Sinaloa se profundizó con la privación ilegal de la libertad de 10 trabajadores mineros, ocurrida desde el 23 de enero de 2026 en la zona serrana del municipio de Concordia, donde opera la empresa canadiense Vizsla Silver Corp. A una semana de los hechos, no hay personas localizadas ni detenidos, confirmaron autoridades al 30 de enero.
De acuerdo con los reportes oficiales, un comando armado irrumpió de manera simultánea entre las 6:30 y 7:30 de la mañana en el sitio donde se hospedaban los trabajadores, en comunidades como Pánuco y áreas cercanas a La Clementina, y los secuestró en una sola acción. Entre las víctimas hay ingenieros, geólogos, personal técnico y guardias, varios originarios de Sonora, Chihuahua y Sinaloa. Tras el ataque, la empresa suspendió temporalmente sus operaciones por motivos de seguridad.
La Fiscalía General del Estado abrió una carpeta por desaparición cometida por particulares, mientras que el Gobierno federal, a través de la SSPC, se sumó a un operativo permanente de búsqueda con Ejército y Guardia Nacional. Este jueves, Omar García Harfuch aseguró que “no se detendrán los esfuerzos” y confirmó que en la región opera una célula vinculada a Los Chapitos, aunque aclaró que las indagatorias siguen en curso.
El caso ha generado alarma en el sector minero: la CAMIMEX y la AIMMGM exigieron acciones inmediatas y garantías de seguridad. Familiares de las víctimas mantienen la exigencia de información clara y resultados, mientras Sinaloa enfrenta una ola de secuestros y violencia asociada a disputas del crimen organizado. Hasta ahora, el paradero de los 10 mineros sigue siendo desconocido.








