El Hotel Gilfer, uno de los inmuebles más emblemáticos del Centro Histórico de Puebla, fue colocado este lunes en el centro de la conversación pública luego de que circulara en redes sociales y materiales promocionales un rumor sobre su supuesta venta por 15 millones de dólares, información que horas más tarde fue desmentida de manera categórica por sus propietarios.
De acuerdo con las versiones difundidas durante la mañana, la inmobiliaria ROIA Constructora e Inmobiliariapromovía la venta del inmueble ubicado en la 2 Oriente número 11, presentándolo como una “oportunidad de inversión única”. En la publicidad se describía al hotel como un negocio en operación con más de 50 años de historia, restaurante, salones para eventos con capacidad superior a 350 personas y una ubicación estratégica a unos pasos del Zócalo de la ciudad.
Desmentido y posible acción legal
Horas después del revuelo generado, el personal administrativo y los propietarios del Hotel Gilfer negaron que el inmueble esté en venta, y calificaron la información como falsa. A través de comunicaciones internas y declaraciones a medios, señalaron que no existe autorización alguna para ofertar el hotel, por lo que anunciaron que procederán legalmente contra la inmobiliaria ROIA por presunta difamación e intento de fraude.
Los dueños del establecimiento advirtieron que la difusión de este tipo de anuncios puede generar confusión entre clientes, inversionistas y turistas, además de afectar la reputación de un hotel con décadas de operación ininterrumpida.
Un ícono que sigue operando
El Hotel Gilfer, inaugurado en la década de los años setenta, continúa operando de manera normal. Actualmente cuenta con 92 habitaciones, restaurante y espacios para eventos sociales y corporativos. Tanto su sitio web oficial como plataformas de reservaciones como Kayak, Hoteles.com y Trivago lo mantienen activo, sin referencia alguna a procesos de venta o cambio de propiedad.
Hasta el momento, no existe evidencia pública de que la supuesta transacción haya sido real, autorizada o siquiera negociada por los propietarios.
Revuelo y alerta
Aunque el rumor generó un fuerte eco a nivel local, todo apunta a que se trató de una promoción no autorizada o un posible engaño inmobiliario, lo que ha encendido alertas sobre la necesidad de verificar este tipo de ofertas, especialmente cuando involucran inmuebles históricos y montos millonarios.
Las autoridades no han informado si ya existe una denuncia formal, pero el caso abre un nuevo capítulo sobre la protección del patrimonio comercial y turístico del Centro Histórico de Puebla frente a prácticas irregulares.









