El presidente estatal del PRI en Puebla, Juan José Castro, criticó la iniciativa de Ley General de Aguas impulsada por Morena, acusando que fue diseñada “sin escuchar a los agricultores” y en medio de protestas nacionales que incluyen bloqueos y manifestaciones en más de 20 estados.
La postura local coincide con la bancada priista en San Lázaro, que rechaza la propuesta presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum, al considerar que centraliza el control en Conagua, elimina la transmisión de concesiones —lo que devaluaría tierras agrícolas—, eleva costos para productores e introduce incertidumbre jurídica para ejidatarios, ganaderos y mineros.
Castro, quien asumió la dirigencia del PRI Puebla en octubre, advirtió que la ley “castiga al sector agropecuario” y podría elevar precios de alimentos. Se suma así a líderes como Rubén Moreira, quien confirmó que el partido votará en contra pese a los más de 50 cambios que Morena afirma haber incorporado, entre ellos el “binomio agua-tierra” en herencias y ajustes en sanciones.
Morena defiende la reforma como una herramienta contra el acaparamiento y a favor del derecho humano al agua; promete foros adicionales y nuevos ajustes. Aun así, PRI y PAN acusan un proceso “relámpago” y punitivo.
La votación está prevista entre el 4 y 6 de diciembre, en un ambiente marcado por la polarización y con posibles nuevas protestas si no se incorporan más concesiones a los sectores afectados.







