El titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Puebla, Francisco Sánchez González, lanzó una fuerte acusación contra diversos gobiernos municipales al señalar que los operativos de alcoholímetro están siendo utilizados con fines recaudatorios y no como una herramienta de prevención de accidentes viales.

El funcionario advirtió que estos dispositivos “no son una caja chica de los ayuntamientos”, y aseguró que el Gobierno del Estado ha recibido múltiples quejas de automovilistas que denuncian extorsiones por parte de policías cada fin de semana. Las inconformidades, dijo, están siendo atendidas para deslindar responsabilidades y frenar los abusos.

Sánchez González exhortó a los municipios a asumir su responsabilidad, dejar atrás prácticas de corrupción y recuperar el sentido original de los operativos: evitar siniestros viales ocasionados por la conducción en estado de ebriedad. Lamentó que, en muchos casos, la instalación de alcoholímetros haya derivado en un esquema que ignora su propósito preventivo.

Como parte de la estrategia para reducir accidentes relacionados con el consumo de alcohol, la SSP buscará reforzar la coordinación con los tres órdenes de gobierno, con el fin de establecer mecanismos más transparentes y efectivos en beneficio de la seguridad vial.