La Fiscalía de Michoacán, con apoyo del Ejército, Marina y Guardia Nacional, detuvo este 21 de noviembre a siete policías municipales que fungían como escoltas de Carlos Manzo Rodríguez, alcalde independiente de Uruapan asesinado el 1 de noviembre durante el Festival de las Velas. El operativo ocurrió al mediodía en la Casa de la Cultura, donde los agentes fueron sacados esposados y trasladados al penal David Franco Rodríguez, en Morelia.
Los detenidos enfrentarán cargos por homicidio calificado por omisión, al presuntamente fallar en su deber de protección y permitir el ataque atribuido a una célula del CJNG encabezada por “El Licenciado” (Jorge Armando “N”), detenido días antes y ya recluido en el Altiplano.
Videos y testimonios revelan que los escoltas insistieron tres veces en que Manzo regresara al punto del atentado con la excusa de fotos con ciudadanos, lo que facilitó la aproximación del agresor, Víctor Manuel Ubaldo Vidales, abatido en el lugar. También se investigan posibles excesos en el uso de fuerza y chats que conectarían a los policías con la logística del grupo criminal.
El asesinato de Manzo, quien había denunciado amenazas del CJNG por rechazar extorsiones en el sector aguacatero, desató protestas nacionales. Su hermano, Juan, cuestionó desde el inicio la actuación de los escoltas, mientras que la viuda y alcaldesa sustituta, Grecia Quiroz, celebró las detenciones.
La SSPC, encabezada por Omar García Harfuch, afirmó que el operativo se enmarca en el Plan Michoacán, que suma más de 400 detenciones por extorsión este año. El caso reavivó el debate sobre la infiltración criminal en policías locales y podría llevar al desmantelamiento total de la célula responsable.










