En Puebla, ciudadanos y activistas advierten que la crisis del agua potable podría solucionarse si hubiera voluntad política. Así lo señalaron Manuel Bravo y Alejandro Ruiz, integrantes de TUCOP (Todos Unidos contra la Privatización del Agua en Puebla), durante su participación en el programa Los Conjurados.

Los activistas recordaron que el Museo Barroco, cuya negociación parecía compleja, fue posible gracias a la intervención del gobierno estatal, que logró un acuerdo financiero favorable. “Si se pudo con el Museo Barroco, ¿por qué no con Agua de Puebla?”, cuestionaron, subrayando que la empresa concesionaria ha incumplido durante años el tratamiento de aguas, la calidad del servicio y las obligaciones estipuladas en su contrato.

TUCOP denunció que miles de familias reciben agua contaminada y que los cobros siguen siendo elevados pese a la mala calidad del servicio. Además, destacaron la falta de sanciones por parte de SUAPAP, organismo regulador, y la opacidad del Congreso en torno a la concesión otorgada a la empresa.

Como alternativa, los activistas proponen la rescisión de la concesión, la aplicación de sanciones y la intervención del gobierno estatal para garantizar un servicio digno, apoyados en herramientas legales y la participación ciudadana. También promueven amparos gratuitos y la recuperación del 30% de los pagos destinados al saneamiento que no se realiza.

“Lo que hace falta es voluntad política. Las herramientas legales existen y los ciudadanos estamos listos para actuar”, concluyeron.

TUCOP convoca a la población a sumarse al movimiento y exigir un servicio de agua potable seguro y transparente, recordando que la acción ciudadana puede ser clave para presionar a las autoridades.