El asesinato del presidente municipal de Uruapan, Carlos Manzo, evidencia que la violencia en México ha alcanzado niveles que superan la capacidad de respuesta de autoridades locales y nacionales, advirtió el doctor Humberto Morales en entrevista con Los Conjurados.

Morales señaló que este hecho no es aislado, sino parte de un contexto de inseguridad creciente, donde movimientos de descontento como el llamado “movimiento del sombrero” muestran la desesperación de campesinos y ciudadanos afectados por extorsiones y cobros ilegales, además de la incapacidad del Estado para garantizar seguridad. “Esto ya no es solo un problema del campo o de ciertas regiones; la violencia impacta a empresarios y ciudadanos comunes, generando miedo y un ambiente de incertidumbre”, explicó.

El especialista alertó que la falta de acción efectiva puede derivar en situaciones extremas, desde anarquía hasta posibles intervenciones externas. Morales hizo un paralelo con la situación de países como Ecuador y Argentina, donde la desesperación social ha llevado a que la población apoye a gobiernos de extrema derecha con tal de garantizar estabilidad y seguridad, aunque eso implique concesiones políticas o económicas.

El académico también vinculó la violencia con la corrupción estructural en el país, señalando que muchos programas de apoyo social no resuelven problemas de fondo, sino que funcionan como paliativos para mantener el control electoral sobre las comunidades más vulnerables.

Morales concluyó que, si no se fortalecen las instituciones y se implementan estrategias serias de prevención y combate al crimen organizado, México corre el riesgo de enfrentar un deterioro social y político aún más grave.