El expresidente francés Nicolas Sarkozy fue condenado a cinco años de prisión y a pagar una multa de 100,000 euros por asociación delictuosa en relación con el presunto financiamiento de su campaña presidencial de 2007 por parte del régimen libio de Muamar Gadafi.

El tribunal determinó que, aunque no se probó que Sarkozy fuera beneficiario directo de los fondos, sí intentó obtenerlos, lo que comprometió la confianza en las instituciones. Sin embargo, fue absuelto de otros cargos, como corrupción pasiva y desvío de fondos públicos.

La sentencia contempla ingreso inmediato a prisión, por lo que Sarkozy deberá cumplir la pena incluso si interpone un recurso de apelación. La fiscalía fijará la fecha de encarcelamiento en el próximo mes.

El caso recordó la figura de Ziad Takieddine, testigo clave que declaró haber entregado fondos libios a Sarkozy, aunque sus declaraciones fueron contradictorias y su muerte reciente añade complejidad al proceso.

Esta condena se suma a la sentencia previa confirmada en febrero de 2025 por corrupción y tráfico de influencias, por la cual Sarkozy cumplió arresto domiciliario con pulsera electrónica.