María de Jesús Mundo, una mujer de 80 años cuya historia conmovió a los poblanos, falleció la noche del 24 de julio en la Central de Autobuses de Puebla (CAPU), donde vivió durante los últimos tres años esperando el regreso de sus hijos: Víctor, Guadalupe y Alma.

María llegó a la terminal entre 2021 y 2022 tras ser desalojada de su vivienda en la carretera federal a Tehuacán. Desde entonces, se negó a aceptar ayuda institucional del DIF o albergues, aferrándose a la esperanza de reencontrarse con su familia en el mismo lugar donde los vio por última vez.

Durante ese tiempo, sobrevivió gracias a la caridad de viajeros y comerciantes, quienes le ofrecían comida, ropa y pañales, ya que padecía problemas de salud como inflamación en una pierna, dolores crónicos y dificultades para controlar la orina. Dormía en las bancas, soportando el frío y la soledad.

El jueves 24 de julio, su quietud llamó la atención de trabajadores y usuarios de la CAPU. Paramédicos de la Cruz Roja confirmaron su fallecimiento por causas naturales alrededor de las 21:00 horas. Personal del Servicio Médico Forense retiró el cuerpo horas después.

En redes sociales, usuarios expresaron su tristeza por la muerte de María de Jesús y propusieron rendirle un homenaje simbólico en la terminal. Su caso ha reabierto el debate sobre el abandono de los adultos mayores y la falta de mecanismos eficaces para atenderlos con dignidad.