Señaló que, a pesar del apoyo de la Comisión de Derechos Humanos, teme que su protección pueda disminuir si el caso pierde visibilidad.

Redacción Los Conjurados

En una valiente entrevista en el programa Los Conjurados, dirigido por Erika Rivero Almazán, la abogada Paloma Corte relató el caso de abuso y acoso que sufrió recientemente en Ciudad Judicial de Puebla, un hecho que ha resonado en la opinión pública nacional y que incluso fue abordado por la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, en su conferencia de prensa matutina.

Corte señaló a Roberto Medina como su agresor, quien, asegura, le tomó fotografías de forma indebida mientras realizaba un trámite en Ciudad Judicial el pasado 11 de noviembre. Según su testimonio, al percatarse de la agresión, Corte solicitó ayuda a la policía, quienes detuvieron a Medina en el acto. El detenido intentó borrar las imágenes de su teléfono, pero aún fue puesto a disposición de las autoridades, y se descubrió que guardaba fotografías de otras mujeres, lo que llevó a Corte a presentar una denuncia formal.

Durante la entrevista, la abogada relató que la jueza de Tehuacán, pareja de Medina, intentó influir en ella para que retirara la denuncia. La jueza le pidió disculpas y reconoció que no era la primera vez que Medina cometía este tipo de actos, pero declaró que, como su esposa, no lo abandonaría. «Fue hasta que el caso llegó a oídos de la presidenta que la Fiscalía tomó cartas en el asunto», explicó Corte, quien también denunció intentos de interferencia en el proceso por parte de la jueza. La noche del 13 de noviembre, un juez dictó prisión preventiva contra Medina, y se espera que su situación jurídica sea definida el próximo lunes 18 de noviembre, según informó la fiscal especializada en violencia de género, Margarita Garcidueñas Cuellar.

A lo largo de la entrevista, Corte expresó la angustia, el enojo y el temor que le ha dejado este caso, destacando su preocupación por la seguridad de sus hijos. Señaló que, a pesar del apoyo de la Comisión de Derechos Humanos, teme que su protección pueda disminuir si el caso pierde visibilidad. No obstante, aseguró que no piensa rendirse: “No me quedaré callada y no descansaré hasta que se haga justicia, por mí y por todas las mujeres que son violentadas”.

La abogada hizo un llamado a la justicia y a sus colegas del ámbito legal para actuar con sensibilidad y cumplir con la ley en casos de acoso sexual, un delito que, enfatizó, está claramente tipificado y debe castigarse. Corte señaló omisiones en el proceso, como la falta de solicitud de las grabaciones de las cámaras de seguridad de Ciudad Judicial, que podrían ser pruebas clave en su caso. También manifestó su preocupación por la posibilidad de que el agresor pueda eliminar las evidencias a través de la nube.

Finalmente, Corte alentó a otras mujeres a denunciar estos actos y a no quedarse calladas, reconociendo los riesgos y desafíos que enfrentan las víctimas. “Quiero enseñarles el camino a otras mujeres para que no pierdan la esperanza de justicia y puedan hacer frente a sus agresores”, concluyó la abogada, reafirmando su compromiso con la lucha contra la violencia de género y su convicción de que ninguna mujer debe enfrentar estas situaciones en silencio.