Después de varios años de litigio interno en Acción Nacional, el Tribunal Electoral del Estado de Puebla tendrá en sus manos la resolución de una denuncia promovida por la regidora Guadalupe Arrubarrena García contra la exdirigente estatal Genoveva Huerta y el exfuncionario partidista Jorge Javier Zambrano.
La denuncia se deriva de hechos ocurridos cuando Arrubarrena formaba parte de la dirigencia municipal panista, periodo en el que, según su acusación, no recibió las prestaciones laborales ni el reconocimiento administrativo que le correspondían por sus funciones dentro del partido.
La Comisión de Atención a la Violencia Política de Género del PAN determinó en su momento que existían elementos de violencia económica y recomendó reparar el daño. A raíz de ello, la militante fue incorporada al esquema laboral correspondiente y recibió pagos pendientes.
Pese a ello, el Comité Ejecutivo Nacional del PAN consideró concluido el asunto al señalar que cualquier posible sanción había quedado fuera de tiempo por prescripción.
No obstante, la Sala Regional Ciudad de México del TEPJF ordenó que el expediente fuera revisado por el Tribunal Electoral poblano, el cual deberá analizar nuevamente el caso y emitir una resolución definitiva.
La decisión del TEEP podría tener implicaciones políticas relevantes dentro del PAN poblano, al tratarse de un conflicto que ha evidenciado divisiones internas entre distintos grupos del partido y que involucra a figuras de peso en la vida política estatal.








