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Sheinbaum rompe con el lopezobradorismo y define con quién gobernará ahora y rumbo a 2027: Humberto Morales

por Conjurados | Ago 24, 2026 | Principales, Los Conjurados en vivo | 0 comentarios

La presidenta Claudia Sheinbaum habría entrado en una nueva etapa política, marcada por un mayor distanciamiento de los grupos vinculados al expresidente Andrés Manuel López Obrador y por la necesidad de consolidar un equipo propio de cara a las elecciones de 2027, consideró el internacionalista Humberto Morales.

Durante una entrevista con Erika Rivero en Los Conjurados, el académico señaló que los acontecimientos recientes en torno al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y a Andy López Beltrán aceleraron un proceso que, de acuerdo con diversos análisis, la presidenta habría previsto realizar posteriormente.

Morales hizo una precisión: no se trataría necesariamente de un rompimiento entre Sheinbaum y López Obrador, sino de un distanciamiento respecto a los cuadros políticos que el exmandatario dejó dentro de Morena.

“Es un rompimiento con Andrés Manuel López, no con él, pero sí con los cuadros que él dejó”, sostuvo.

Rocha Moya y Andy, señales del nuevo escenario

El especialista consideró que el conflicto alrededor de Rocha Moya representa uno de los primeros grandes episodios de esta nueva etapa.

Explicó que, desde el punto de vista constitucional, el gobernador tenía derecho a regresar al cargo después de solicitar licencia, pero políticamente habría cometido un error al hacerlo sin un acuerdo previo con la presidenta.

A juicio de Morales, el regreso de Rocha Moya, acompañado por integrantes del Congreso de Sinaloa, fue interpretado como un desafío político al gobierno federal.

La situación cambió posteriormente con el posicionamiento de Sheinbaum, quien dejó claro que no había sido consultada sobre el regreso del gobernador y que este debía separarse definitivamente del cargo mientras continuaban las investigaciones.

Para Morales, el caso mostró que la presidenta ya no está dispuesta a permitir que actores de su propio movimiento tomen decisiones políticas sin considerar su posición.

A esto sumó el caso de Andy López Beltrán, luego de la cancelación de su visa estadounidense. El académico consideró que la reacción pública del hijo del expresidente también representó un problema político para Sheinbaum, al tratarse de un asunto que corresponde a la soberanía de otro Estado.

En su análisis, ambos episodios forman parte de un mismo proceso de reacomodo dentro de Morena.

Sheinbaum deberá construir su propio grupo rumbo a 2027

Morales sostuvo que la presidenta tendrá que consolidar una estructura política propia si pretende mantener el control del gobierno y del partido rumbo a las elecciones de 2027.

La elección de 17 gubernaturas será, según el especialista, una de las principales pruebas para medir el poder real de Sheinbaum dentro de Morena.

Además, tendrá que definir perfiles para las diputaciones federales y otros cargos de elección popular, evitando que las candidaturas queden únicamente en manos de los grupos internos que actualmente disputan espacios de poder.

“Los cuadros que él le dejó a ella, ella lo tiene claro, los tiene que eliminar”, afirmó.

El internacionalista consideró que esta reconfiguración no será sencilla debido a que distintos grupos de Morena ya están pensando en la sucesión presidencial y buscan posicionar a sus propios perfiles.

En ese escenario, señaló que la principal amenaza para Sheinbaum no necesariamente proviene de la oposición, sino de las disputas internas dentro de la coalición que la llevó a la Presidencia.

“El peor enemigo que tiene la presidenta de la República es la propia coalición de partidos que la llevó al poder”, sostuvo.

Harfuch, pieza clave del nuevo proyecto

Dentro de esta nueva configuración política, Morales identificó a Omar García Harfuch como una figura fundamental para Sheinbaum.

El académico consideró que el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana se ha convertido en un interlocutor importante con Estados Unidos y en uno de los funcionarios con mayor peso dentro del gobierno federal.

Su fortalecimiento, sin embargo, también genera resistencia dentro de Morena, particularmente entre quienes aspiran a convertirse en candidatos presidenciales para 2030.

Morales planteó que, si Sheinbaum pretende consolidar su proyecto, tendrá que apoyarse en Harfuch y en otros perfiles de confianza para hacer frente a las disputas internas.

Puebla y Quintana Roo, entidades clave

El especialista también puso especial atención en las elecciones de 2027 y señaló a Quintana Roo como uno de los estados que deberán ser monitoreados con especial cuidado.

De acuerdo con su análisis, en esa entidad podrían confrontarse grupos vinculados al expresidente López Obrador y otros cercanos a la presidenta Sheinbaum, por lo que el resultado podría ofrecer una señal sobre el nivel de control que tendrá cada corriente dentro de Morena.

Puebla también aparece en este escenario.

Morales sostuvo que Sheinbaum buscará intervenir en la definición de candidaturas para las principales capitales del país, incluida Puebla, así como en las diputaciones federales.

La intención, explicó, sería colocar perfiles que respondan directamente a su proyecto político, e incluso incorporar a figuras provenientes de la oposición.

La oposición podría aprovechar el reacomodo

Frente a este escenario, el internacionalista consideró que PAN, PRI y Movimiento Ciudadano tendrían una oportunidad para recuperar espacios, aunque no necesariamente mediante una confrontación permanente con la presidenta.

Según Morales, una estrategia que podría beneficiar a la oposición sería cerrar filas con Sheinbaum en temas como el combate al narcotráfico y la corrupción, sin que esto implique respaldar a Morena.

“Vamos con usted, no vamos con Morena, pero vamos con usted”, planteó como una posible estrategia opositora.

Sin embargo, consideró que los partidos opositores todavía carecen de liderazgos capaces de capitalizar el desgaste interno de Morena.

Una nueva etapa para Sheinbaum

Para Humberto Morales, los acontecimientos recientes representan el comienzo de una nueva etapa en el gobierno de Claudia Sheinbaum.

El académico consideró que la presidenta está dejando atrás el estilo político con el que inició su administración para asumir una posición más firme como jefa de Estado y consolidar una agenda propia.

A su juicio, la situación obliga a Sheinbaum a tomar el control de su partido, definir a sus aliados y establecer límites a los grupos que todavía responden políticamente al expresidente López Obrador.

La elección de 2027 será, en este sentido, el principal examen para determinar si la presidenta consiguió consolidar su propio proyecto o si las disputas internas de Morena terminan debilitando su administración.

Morales resumió que el escenario político mexicano atraviesa un proceso de reacomodo profundo, en el que Sheinbaum deberá decidir con quién gobernará y qué grupos tendrán capacidad de influencia en la segunda mitad de su sexenio.

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