La columna de Erika Rivero Almazán

¿Que qué pensamos los estudiantes de la UDLAP?, pensamos… sentimos muchas cosas… por ejemplo:

  1. Que somos un 80% de chavos que estamos becados, y que sin estas becas jamás podríamos estudiar en la UDLAP… por eso nos revienta que nos digan ‘fifis’ o algo así… de fifis no tenemos nada, al contrario… porque miles necesitamos ayuda y la obtuvimos con mucho esfuerzo, estudiando mucho, trabajando al mismo tiempo… nos duele que crean que vivimos rodeados de privilegios, cuando esos privilegios nos lo hemos ganado… a pulso, para mantener el promedio, para destacar, para estudiar más, para ser algo, alguien, por ir por nuestros sueños…
  2. ¿Por qué nos sacaron de nuestra universidad así, a punta de armas largas?… sí nos asustó… ¿por qué hizo eso la policía del estado?, ¿por qué sembrar miedo y zozobra a unos simples estudiantes? Si la bronca era jurídica porque los Jenkins se llevaron dinero, no pagaron sus impuestos, o lo que sea, pues que se resuelva en los tribunales.
  3. También nos informamos, leemos, investigamos… no somos borregos. ¡Claro que sabemos lo que pasó! Y se nos hace tan injusto… por eso ya desconfiamos de nuestras autoridades, de nuestra policía… no entendemos por qué sembrar miedo, y violencia… ¿para controlarnos?
  4. Durante la pandemia, fueron muchos avisos de ‘ya vamos a volver, ya mero, ya vamos a volver’, pero sólo era desesperanza tras desesperanza… ni modo, lo entiendes… pero cuando ahora sí ya estábamos a punto de volver a clases, de retomar nuestra vida, por fin, pasó esto… fuerzas armadas entrando a la escuela, sacando a nuestros propios compañeros a punta de pistola, violentando al personal de seguridad de la Uni, a esa gente que de verdad nos cuida, como si fuéramos narcos… eso sí es devastador… ¿en qué país vivimos, en qué estado estamos? Yo tenía esperanza de que el conflicto entre particulares se acabara pronto, y no, llevamos 270 días… ya hasta perdí la cuenta, vamos más de 7 meses… y la escuela sigue cerrada…
  5. Yo me enteré que la escuela estaba ‘tomada’ por la policía del estado porque mis amigos me empezaron a enviar videos a mi celular… vi a los policías, los gritos, las pistolas… pensé que había una banda de narcos en la escuela, pero no… estábamos muy espantados… fue muy impactante… muy triste.
  6. El mensaje era claro: un manotazo en la mesa de ‘aquí se hace lo que yo digo’ de alguien, un político de muy arriba… si no, cómo te explicas que en una universidad, en donde hay académicos y estudiantes, se ejerciera ese nivel de fuerza pública, de sacar armas largas que nos apuntaban a la cabeza… ahí están los videos… como si fuera una redada para un capo que tanto vimos en las películas… pero esto sí fue real y sí pasó… pasó aquí en Puebla, en mi universidad… y les pasó a mis maestros, a mis amigos…
  7. Te sientes solo y vulnerable, porque si eso lo permite un gobernador, y te lo hace la policía que debía cuidarte, ¿qué puedes esperar?
  8. Como yo, hay cientos de estudiantes que nos preguntamos si nuestros títulos van a salir, si la UDLAP va a seguir, si estos años de esfuerzo de mi familia, mío, para mantener una beca, habrán valido la pena… o ya todo se esfumó.
  9. La verdad sí sentimos que toda la sociedad nos dio la espalda… que a nadie le importó. Pareciera que por ser una universidad privada, nadie le tomó importancia. Mucha secrecía y mucho con esta idea, totalmente equivocada, de que es una ‘pelea de ricos, por una herencia’… lo que ocurrió en la UDLAP verdaderamente fue una intervención del estado, de la policía estatal, a una casa de estudios, cuando el problema debía de resolverse por el poder judicial, en los tribunales… no en el campus. Es un caso de autonomía universitaria. Y esa autonomía fue violentada. ¿Por qué nadie lo dijo?, ¿nadie lo evidenció?, ¿dónde estuvieron los medios de comunicación?
  10. ¿Qué por qué el plantón? Pues porque es una manera significativa que elegimos para reconstruir la comunidad… demostrar que nos quitaron el campus, pero no la universidad, porque la universidad somos nosotros: los estudiantes, los maestros, la comunidad… lo que ‘esta gente’ está haciendo con la toma de la UDLAP repleta de irregularidades es que están afectando a todos los comercios de Cholula, están dañando de por vida el prestigio de una de las mejores universidades del país, afectando a los chavos que sin un título no pueden trabajar, se les están bloqueando oportunidades laborales, y quienes estamos aquí, oportunidades de aprendizaje… padres de familia la están pensando dos veces antes de inscribir a sus hijos aquí… la imagen de la Udlap ya fue manchada… para siempre.
  11. Desde nuestro punto de vista, no hay ‘voluntad política’ para resolver el problema, vemos que nosotros, los estudiantes siempre hemos estado al último… primero los intereses del estado, los personales, los políticos, y al último nosotros, porque ahora resulta que después de 7 meses, sí importamos… el plantón es una forma de expresar lo que sentimos, pensamos: exigimos que se cumpla el procedimiento legal que se tiene que hacer y se cumpla la orden judicial que emitió el juez tercero de distrito, que exige la restitución del campus… no marchamos por nadie, ni por una fundación ni por nadie… marchamos porque tenemos derecho a la educación.
  12. ¿Qué qué pensamos del gobernador? Que si el gobernador quisiera ayudar a la comunidad estudiantil, ya lo hubiera hecho… sabemos que, definitivamente, de nuestro lado no está… mis compañeros fueron a Casa Aguayo en diciembre y los recibieron con policías… hasta que la secretaria de Gobernación, Ana Lucía Hill, recibió en una comitiva de compañeros y ahí les prometió que abriría la Universidad, que protegería los intereses de los estudiantes, entre otras promesas que nunca se cumplieron. Es claro que al gobernador no le importamos… ¿queda alguna duda? Si hasta en la marcha y el plantón es la policía estatal la que nos cierra el paso un kilómetro antes para desviar el tráfico y que la gente no se de cuenta lo que está pasando… a ese nivel llega…
  13. ¿Nuestras inquietudes? Muchas… por ejemplo, quien ya se tituló, se tardaron mucho en hacer el cambio de firma en la SEP entre el rector Luis Ernesto Derbez y Cecilia Anaya Berrío y eso sigue afectando académica y laboralmente a los estudiantes, está disminuyendo la matrícula, está impidiendo la pluralidad académica… y quienes estamos a punto de titularnos, no sabemos cómo lo vamos a hacer, si esto nos perjudicará cuando pidamos trabajo. No podemos entrar a ningún laboratorio, no hacemos prácticas y claro que no seguimos nuestra preparación con el mismo nivel de antes.
  14. Armando Ríos Peter, amigo íntimo del gobernador, jamás tuvo las cartas credenciales para ser rector de la universidad, además de violar todos los estatutos orgánicos de la Udlap. Los compañeros estábamos muy preocupados por este nombramiento porque las acreditaciones que nos hacen tan importantes a nivel internacional como institución se ven afectadas, hay una incertidumbre total… las primeras cosas que te piden es que haya gobernabilidad en una institución, y al no existir eso, un título de la Udlap, que se valuaba en un alto nivel, ahora está siendo afectado, porque las acreditaciones bajan…
  15. Nosotros no sabemos si la Udlap se nos muere… si de aquí a mayo no tenemos campus, ¿cuánta gente ya no se inscribió en este año?, ¿cuánta gente becada, que somos el 80% de estudiantes, podrá seguir conservando su beca?, Es una incertidumbre de toda una comunidad muy grande: las Cholulas, Puebla, de otros estados… veo locales vacíos, que ya quebraron… los 10 mil estudiantes ya no hacen una derrama económica que otros cientos de comerciantes esperan.
  16. El campus sigue cerrado… y no sabemos que va a pasar ni cuánto más podremos aguantar. Nos robaron una parte importante de nuestras vidas… y a nadie parece importarle.

(Conversaciones tras bambalinas, sobre la entrevista en Los Conjurados con David Díaz e Ixchel Padilla, estudiantes universitarios de la UDLAP e integrantes del colectivo #UdlapLibre. Los Conjurados, Febrero 14.2021)