
Ambos jueces se pronunciaron en contra de la reforma, argumentando que un sistema judicial basado en la experiencia y el conocimiento técnico es esencial para la estabilidad y el buen funcionamiento del país.
Redacción Los Conjurados
En una entrevista reciente en el programa Los Conjurados, conducido por la periodista Érika Rivero Almazán, Raúl Antonio Herrera Herrera, Secretario del Juzgado Octavo, y María Fernanda Castro Castillo, del Juzgado Décimo, expresaron su preocupación por la propuesta de reforma al Poder Judicial presentada por el presidente Andrés Manuel López Obrador. En un contexto donde jueces federales de todo México votaron para ir a paro en protesta por la reforma, los entrevistados advirtieron que «el país está en juego» con los cambios que se buscan implementar.
Durante la conversación, ambos jueces subrayaron que la independencia y la profesionalización del Poder Judicial están en riesgo con la propuesta presidencial. «Los jueces deben ser nombrados por su conocimiento y experiencia, no por popularidad», enfatizó Raúl Antonio Herrera. Agregó que quienes ocupan estos cargos deben someterse a una formación y evaluación constante, ya que el ascenso en el sistema judicial se basa en un riguroso proceso de méritos, donde «no se pueden brincar escalones».
María Fernanda Castro Castillo, por su parte, expresó su inquietud ante la posibilidad de que la reforma provoque la salida de jueces con décadas de experiencia, para dar lugar a nuevos jueces que serían seleccionados bajo criterios que, temen, podrían estar influenciados por factores ajenos a la capacidad y conocimiento jurídico. «La reforma pretende que aquellos jueces que llevan hasta 20 años en sus cargos se vayan y que entren nuevos jueces que serán electos», explicó, señalando que esto podría debilitar la estructura y la independencia del Poder Judicial.
Ambos jueces se pronunciaron en contra de la reforma, argumentando que un sistema judicial basado en la experiencia y el conocimiento técnico es esencial para la estabilidad y el buen funcionamiento del país. Enfatizaron que la justicia debe permanecer ajena a influencias externas y que cualquier cambio estructural en el Poder Judicial debe hacerse con la mayor cautela y en beneficio de la sociedad.
La entrevista, realizada en el marco de un paro judicial que podría extenderse a nivel nacional, pone de relieve las tensiones entre el Ejecutivo y el Poder Judicial en México, y subraya la importancia de mantener la autonomía de los jueces para garantizar la imparcialidad y la equidad en la aplicación de la ley.







